domingo 29 de junio de 2008

Escamas de sirena y Wyverns.

Se quedaron durante unos días más para descansar ya que ling sabia de un nido de Wyvern, (son enormes reptiles alados de la familia de los dragones. Son reptiles, con dientes afilados y de color pardo grisáceo. Tienen un tamaño de más de 10 metros de largo y unas alas de murciélago enormes. Su cola tiene un aguijón muy parecido al de un escorpión. Sus ojos son de un rojo intenso. En general, los wyverns son seres solitarios y sólo viven con su pareja y sus crías. Forman sus guaridas en las montañas, desde donde dominan los bosques cercanos. )
Estuvieron observando la rutina de los Wyvern, la madre se marchaba cuando caía el sol dejando a su cría durante horas sola, ya que el Macho volvía con ella ya entrada la noche con la cena. Durante varios días vigilaron a la familia de Wyverns llegado el cuarto día con la misma rutina las muchachas escalaron por la montaña escarpada hasta llegar al nido, donde estaba la cría de los Wyverns, había que trabajar deprisa para quitarle las escamas ya que aunque era pequeño podía a llegar a ser peligroso, Neskita saco un cuchillo y le corto varias escamas, estaban tan concentradas en no despertar a el pequeño que no se dieron cuenta que los padres se acercaban, Sasha pudo oír unos gritos avisándolas de lo que pasaba al darse la vuelta pudieron ver a los Wyverns que se abalanzaban contra ellas, pero en el ultimo momento apareció Ilargia poniéndose entre medias. Mientras ellas bajaban por la pared de rocas cortantes Ilargia estaba inmersa en una lucha encarnizada para poder salvar la vida, durante varios minutos la balanza se decantaba por los Wyvers pero Noa lanzo un hechizo cegador a los atacantes de Ilargia y así pudieron huir, con la escama incluida.

Más tranquilas y en un lago no muy lejano de las montañas donde habían conseguido la escama de Wyvern encontraron tres bellas sirenas, a las que pidieron una escama de sus majestuosas colas. Llenas de bondad se acercaron a la orilla y entregaron las escamas a las chicas, pidiéndolas que se quedaran un rato para hacerlas compañía,
las sirenas y las jóvenes comenzaron a cantar, mientras Ling estaba ensimismado con aquella melodía no se dio cuenta de que se adentraba en el agua hasta que perdió pie y comenzo a ahogarse, resulta que no sabia nadar, Noa salto al agua y le saco de aquellas cristalinas aguas donde con una sonrisa picara se bañaban las sirenas.
Despidiéndose de las Mujeres pez se adentraron de nuevo en el bosque hacia la entrada de las ruinas donde descansaba placidamente Ilargia.

 
Abril 2008 | Diseñado por anita